RETO 33

¿DE QUÉ COLOR ES EL AMOR?

33 MINUTOS AL DÍA DE DECIRNOS COSAS BONITAS A NOSOTROS MISMOS POR 33 DIAS.

Tierra de Dioses


Te lo comparto como empezó realmente.

Yo empecé a ver el 369 haciendo ejercicio y hablándome bonito. Mientras entrenaba, repetía afirmaciones: yo soy abundancia, yo soy prosperidad, yo soy energía positiva. Estaba fortaleciendo el cuerpo, pero también estaba reprogramando mi diálogo interno. Pura comunicación intrapersonal.

Ahí comenzó todo.

Primero apareció como símbolo. Lo veía en números cotidianos. Ajustaba el volumen en 18 (1+8=9) o en 24 (2+4=6). Después empecé a incorporarlo en configuraciones personales, en claves, en pequeños detalles diarios. No como superstición, sino como intención consciente. Aunque en ocasiones sí pensaba que era TOC, jaja.

Con el tiempo dejó de ser coincidencia y empezó a tener significado.

Algo muy raro fue cuando le platiqué esto a Yusef Farah y me enseñó un video que la gente utiliza para manifestar de Nikola Tesla; literalmente lloré porque yo no tenía idea de lo que él dijo sobre estos números:

«Si tan solo conocieras la magnificencia del 3, el 6 y el 9, entonces tendrías la llave del universo».
Nikola Tesla.

Después entendí algo mayor: toda la preparación académica que tuve en comunicación y comunicación política no había sido casualidad. Me había entrenado para entender cómo funcionan los discursos, cómo se construye la percepción y cómo las estructuras de poder moldean la conciencia colectiva a través de los medios de comunicación, redes sociales, etc.

Y entonces lo vi clarito:
¡AQUÍ TODOS SOMOS DIOSES!

Jesús es alguien como tú y como yo, solo que él sí se la creyó.

Esta vida es un juego en el que todos somos dioses y lo que venimos a vivir es el desapego de las cosas y experiencias.

Y me refiero a no dioses desde el ego, sino desde la responsabilidad creadora. Desde la conciencia. Desde la capacidad de percibir y transformar la realidad a través de intención, acción y recordación de la intención, vista desde el amor incondicional que tienes hacia ti.

Aquí es en donde se pone bueno: gobiernos, medios de comunicación e instituciones religiosas han entendido durante siglos que quien controla la percepción influye en la experiencia colectiva. Generan reglas, generan narrativas, generan identidad, generan conflicto cuando es necesario. El caos distrae. El ego dividido fragmenta. El sistema educativo muchas veces enseña a repetir, pero no siempre a cuestionar.

El 3, 6 y 9 dejó de ser un número y se convirtió en una estructura de pensamiento claro.

3 — absorbes la experiencia.
6 — encarnas lo que has aprendido y lo llevas a su mejor expresión.
9 — sueltas lo que ya cumplió su propósito.

Y el vehículo para sostener ese proceso es la respiración.

Si no respiras conscientemente, operas en piloto automático.
Si operas en piloto automático, alguien más define tu comunicación interna y, si no controlas tu narrativa interna, tu perspectiva será moldeada por alguien más.

Por eso hago pausas constantes.
Por eso enseño respiración consciente.

Porque sin presencia no hay evolución, porque somos lo que fuimos y somos lo que seremos en una sola persona: tu presente constante lleno de amor hacia ti, porque en ese estado agradeces por quien fuiste y por quien serás en tu presente constante: YO SOY.

Cuando vi que Javier Wolkoff hablaba sobre el 3, 6, 9 y que en la parte profunda del Cabala dice que esta vida es un juego en el cual hay 369 niveles, ¡VI TODO! Confirmé que la mayoría no sabe en qué cree porque nunca le enseñaron a analizarlo a fondo. ¿Quién inventó el sistema educativo? ¿Quién justifica su trabajo por las desiguldades sociales? 

Por eso es tan fácil manipular a la gente, porque quieren pertenecer a cualquier grupo simplemente por el hecho de pertenecer, no por razonamiento crítico. Las personas no saben por qué creen en lo que creen. Esa es la teoría de las masas de Ortega y Gasset (El hombre masa) que he explicado en mis videos, que justamente el dice:

Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo yo a ella no me salvo yo.
Ortega y Gasset.

Te lo voy a comprobar:

Salmo 82:6
“Yo dije: vosotros sois dioses,
y todos vosotros hijos del Altísimo.”

Y si alguien te dijo que NO ERA ASÍ, te apuesto que puso un lugar para que lo encontraras fuera de ti, cuando:

Lucas 17:21
“Ni dirán: «Mírenlo aquí» o «allí está», porque el reino de Dios está entre nosotros”.

Luego generaron una imagen para adorar, cuando:

Génesis 1:27
“Y creó Dios al ser humano a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó.”

¿Quiénes iniciaron con los problemas raciales y de género en el mundo?

La divinidad no está afuera esperando adoración; está adentro esperando conciencia y vibración alta.

Lo que empezó como disciplina personal terminó convirtiéndose en claridad: no estoy solo. Hay más personas entendiendo que este juego no es para reaccionar, sino para evolucionar.

Para mí, el juego del 3, del 6 y del 9 no consiste en rechazar todo lo que viene de afuera, sino en no entregar tu conciencia (reacción) a la opinión ajena.

Escuchar no es obedecer.
Recibir información no es convertirla en verdad absoluta.

Este juego se trata de reconocer que tu imaginación y tu vibración —cuando están alineadas con claridad y amor— son fuerzas creadoras. Son el punto desde el cual decides quién eres y hasta dónde puedes llegar.

A tu alrededor siempre habrá ruido: discursos políticos, estructuras religiosas, narrativas mediáticas, opiniones colectivas. Algunas orientan, otras distraen. El riesgo no es que existan; el riesgo es vivir reaccionando a ellas sin filtro, dejando que definan tus límites y tu entorno. ¿Cómo te hacen sentir los tiempos de guerra?

Cuando eso ocurre, el ego crece, el caos distrae y la energía se dispersa. No porque alguien necesariamente quiera apagar tu brillo, sino porque es más fácil perderse en el ruido que sostener tu propia dirección.

El verdadero juego consiste en no masificarte, en no delegar tu identidad, en no permitir que el miedo colectivo determine tu potencial.

Se trata de creerte a ti, pero no desde la fantasía irresponsable, sino desde la convicción profunda de lo que eres capaz de construir cuando decides desde tu mejor vibración.

Absorbe lo que el mundo ofrece.
Procesa con criterio.
Y desde el amor, elige.

No te distraigas.
No te diluyas.
No te abandones.

Sostén tu vibración hasta que se convierta en experiencia física. Si ya lo viste, ya lo eres; solo sostén tu vibración a que se represente. ¿Qué es lo que hace que te distraigas?

Respira. Aprende. Encárnalo. Suéltalo.

Una máxima de la comunicación política es: percepción es realidad. Entonces, si yo soy capaz de imaginar quién soy «allá» ¡AQUÍ!, y ese quién soy «allá» soy ¡AQUÍ!, mis decisiones vendrán de mi mejor versión. ¡ES FÍSICA CUÁNTICA! Y lo más bonito es que toda esa vibración es AMOR. Imagínate que todas tus decisiones vengan desde esa vibración. Ahí ya no hay ego, porque si sentiste esa sensación leyendo esto, lo único que te preguntaría es: ¿cuál es tu siguiente pensamiento?

El presente no es un momento: es el único lugar donde se construye el futuro.
Hugo Ernesto López Navarro
#SoyComunicólogo #TierraDeDioses369

Aunque te calles, sigues comunicando.